Hace años un soldado israelí abandonó el ejercito cuando observó que la cara de terror con que un niño palestino le miraba le recordaba las que sus antepasados le contaron tuvieron delante de los soldados de la Alemania nazi...
¿Como es posible que aquellos que sufrieron el genocidio, el horror, el hambre y la degradación humana no hayan aprendido nada de todo aquello? ¿ Acaso es necesario hacer sufrir para cicatrizar el sufrimiento propio?
Mientras la diplomacia mundial se diluye, otros países muestran su ineficacia y miran a otro lado....¿Os acordáis de como empezó todo en Polonia?...
Desde este blog quiero dejar constancia de mi absoluta solidaridad con el pueblo palestino, que ahora es el que sufre y muere como si fuera ayer....y ¿Hasta cuando?
5 comentarios:
El tercer reich ha vuelto y en vez de esvastica lleva una estrella de david. Jesús.
Acabo de ver el cartelito que has puesto sobre parar la masacre en Palestina (muy loable esa muestra de solidaridad con el sufrido pueblo palestino por tu parte) y se me ocurren 2 soluciones para evitar que continue.
La primera es que acabo de leer que el grupo terrorista Hamas sigue lanzando cohetes contra territorio Israeli, aun estando en tregua, algo que no sorprende ya que los grupos terroristas rara vez las respetan convirtiendose en "treguas trampa".
Y la segunda y no menos importante seria que el Gobierno de nuestro presidente pacifista ZP, dejara de venderle armas a Israel, con las que se comete la masacre.
Mientras que esto ocurra, por mi que no quede, yo tambien me cubro con la Kufiya y me solidarizo con el sufrido y martirizado pueblo palestino, con los judios no hace falta solidarizarse, ya se defienden ellos solos.
Emilio
Hace unos meses conocí a Iyad en dublín. Iyad tiene unos 35 ó 36 años, 1 hija y un hijo y una mirada profunda que te atraviesa cuando le miras a los ojos. fuma como un cosaco y no deja de sonreir. Iyad vive en el pueblo de Bilín, en Cisjordania. Desde hace unos años Bilín es un referente mundial de resistencia no-violenta ante la ocupación israelí y la construcción del muro.
Todos los viernes hay una manifestación pacífica que acaba ante el muro para denunciar el robo de tierras, el asesinato de civiles y la negativa de isarael a permitir,como dijo su primer ministro, "que l@s palestin@s vivan dignamente". entre cigarro y cigarro Iyad me contó que todas las semanas, desde hace años, una patrulla del ejército entra en su casa a cualquier hora de la noche, despiertan a su familia, y hacen un registro. una semana tras otra...él ha estado en la cárcel varias veces.todo esto me lo decía con una sonrisa en la boca.
también me decía que el pueblo israelí ha sufrido mucho,que lo han echado de todos los lados,que ha sido un pueblo perseguido a lo largo de la historia y que,ahora, están pagando con ell@s los que otros países han hecho.
Iyad es un defensor a ultranza de la no-violencia. yo me imaginé en mi casa, de cuenca,por ejemplo.en princesa zaida número 5. y visualicé cómo sería que todas las semanas entrase el ejército allí y que despertasen a mi madre y a mi padre, que se quitan la dentadura para dormir. y los veía en el salón, apoyados en la pared mientras 3 o cuatro chavales vestidos de uniforme rastrean mi casa, y tiran mis libros, y le descolocan a mi hermano las cintas de vídeo que tan colocaditas tiene,y me cogen y me llevan a comisaría y, con un poco de suerte salgo al día siguiente, y con un poco menos de suerte, me paso tres días en la cárcel...por ser de cuenca...
Siempre he dicho que al mundo le hace falta empatía. ponerse en el lugar del otr@ para intentar imaginarse lo que se siente. para eso, hace falta tam´bién ver al otr@ como un igual. hoy en día, el ejército israelí libera a 500 palestin@s por cada soldado israelí liberado. 500 a 1...
sinceramente, admiro a iyad porque yo, pensando en su situación, no me conformaría con ir cada viernes a manifestarme contra el muro. si yo hubiese crecido en medio de la humillación, si hubiese sido humillada un día y otro y hubiese visto cómo mi madre, mi padre y mis dos hermanos son humillados en el mejor de los casos, o asesinados en el peor de ellos,no me conformaría con manifestarme. tal vez yo también tiraría esos cohetes o puede que, sin miedo a perder nada porque nada tendría, iría más lejos.
os propongo un ejercicio: volved a los 8 o 9 años, poneos en la piel de un niño que está en su casa de noche, metido en la cama, oyendo cómo caen las bombas en su ciudad y rezando para que ninguna de esas bombas alcance su casa.imaginad por un momento el terror que se puede sentir. éso es lo que se ha vivido estos últimos meses en gaza (por citar lo más reciente y sin entrar en la barbarie y la locura del día a día en los territorios palestinos)
podríamos estar hablando de ste tema años, me imagino...sólo quiero, para acabar, hacer mención a tod@s es@s israelíes, que son much@s, y que raramente aparecen en los medios, que luchan en contra de la ocupación y la limpieza étnica que se está llevando a cabo en palestina, pagándolo incluso con penas de cárcel.
el odio no se puede combatir con mas odio...el futuro del planeta está en la sonrisa de Iyad y en el ejemplo que esos hijos han visto en su casa..
El que apunta con un hermana, quiere tener motivos para disparar,y nada le desconcierta mas que ver una mirada pacificadora en el objetivo de su fusil
donde digo hermana, es arma
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