Once de la noche. Demasiado tiempo sin pintar. Ha llegado el momento de volver. La habitación se llena de lienzos, alguno de los cuales tiene que ser el elegido. Uno no sabe cual coger, y tras muchos minutos de observación paralizante se decide por el de mayor formato, el cual tiene varias capas ya de una anterior sesión que irremediablemente moriran esa misma noche. Hay obras que nacen para permanecer eternas y otras que nacen y no llegan a adultas. Esta obra previa, apenas esbozada, ahora sería simplemente la base sobre la que nacería la nueva obra.
Mientras en el ordenador suena Lorena Mckennitt, el olor a pintura empieza a impregnar la estancia. Un olor que se va extendiendo inexorablemente ayudado por la brisa del viento solano que suele acompañar las noches veraniegas, y que a ráfagas se cuela por la ventana.
Los minutos que uno permanece ante el lienzo vacío, son sin lugar a dudas los momentos mas importantes del proceso creativo. Silencio y mas silencio. De repente algo hace "click" y ha llegado el momento. Los botes de pintura van y vienen con velocidad, pequeños charcos en el lienzo y una premisa para esa noche. Nada de pinceles. Maderas, papeles y otros utensilios son usados para mezclar y remezclar unas veces violentamente y otras suavemente en un baile de colores que van sugiriendo por donde tienes que ir.
El tiempo se ha detenido, no oigo la música, ni siento el viento....estoy en una especie de trance, completamente hipnotizado por el lienzo que ha establecido un dialogo conmigo, como una niña que se sienta delante de su madre para que esta la peine y la pone guapa. El cuadro me va pidiendo como ponerle guapo, a veces mediante intuiciones y otras mediante el eterno método para aprendices de prueba-error.
Una hora mas tarde he llegado al final del camino. La obra ha nacido. Uno se volvió a sentir pleno y feliz, se ha dado cuenta que esta empezando una gran etapa cuyo final se presenta incierto. La obra me sonríe. Me gusta, creo que tiene grandes hallazgos, me ha dado nuevas vías que habrá que seguir explorando....sin embargo, esa ya es otra historia.... Hoy lo importante es que a mis oídos volvió el rumor, el rumor del color.
lunes, 13 de agosto de 2007
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5 comentarios:
el rumor del color, las formas y las intuiciones
qué bonita descripción de tu proceso creativo!
cuándo veremos ese hijo que has parido?
y cuándo nos veremos de nuevo?
ha pasado ya al menos una estación o dos desde que nos encontramos...
el cuadro permanece cerrando sus cicatrices y heridas sufridas durante el proceso creativo...empieza a sanar..hoy le miré y me sonrió...
ey!
esa criatura recién nacida da señales de vida
hasta te sonríe!
qué buen rollo, no?
Oye, a mí también me gusta cómo has descrito tu proceso creativo. ¡Enhorabuena! En fin, enhorabuena por la criatura. A ver cuándo nos la presentas. Por cierto, ¿tiene nombre?
su nombre no me ha sido revelado todavia...la miro y le pregunto, mas calla
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