martes, 28 de agosto de 2007

LOS IDOLOS CON PIES DE BARRO

Resulta impresionante ver la imagen de un deportista de élite, cayendo fulminado durante el juego. Si luego, él mismo se retira por su propio pie, sacándose la camiseta y hablando como recoge esta su última fotografía en vida, es espeluznante pensar que su fortaleza de 22 años, no ha podido soportar la gravedad de la crisis cardiaca.

Nadie pensamos demasiado en la muerte, es algo propio de gente mayor y nosotros nos encontramos a salvo. Hoy hemos vuelto a ver que no. En el mismo día que despedimos al escritor maduro, decimos adiós al deportista joven, sano, triunfador y en la flor de la vida. Por eso la perdida resulta tan dura. Béticos y sevillistas, esta vez si, están dando a estas horas una lección de humanidad y compañerismo. El mundo del deporte está triste, murió uno de los nuestros.

1 comentario:

LIRA dijo...

curiosamente en tus dos últimos comentarios también se habla de muerte
enlazando con el otro comentario "mirando a la muerte", sobre los toros...