
Camino es una chica que en plena pubertad enferma de cancer del que nunca lograría reponerse. Esta niña realmente existió y murió en Pamplona en 1985. Ahora Fesser (autor de El Milagro de P.Tinto entre otras) dando un giro inesperado (en mi opinión) a su carrera, nos cuenta en la gran pantalla los dramáticos últimos meses de vida de esta chica y su entorno familiar. Hasta ahí todo normal.
El meollo del asunto, es que la madre es miembro del Opus Dei, donde ha logrado hacer numeraria a su otra hija. La acción transcurre entre la desdicha del padre que ve como su hija le pierde centímetro a centímetro la batalla al cancer, y la madre y demás sequito religioso , que consideran un regalo de la voluntad de dios la enfermedad de la niña, intenta llevar a la niña a su terreno, para al final incluso intentar que muera siguiendo sus "principios" santificadores, y utilizarla en beneficio de su archiconocida "obra", la cual parece ser andaba falta de santos.
La chica, es creyente como cualquier niña a esta edad, esta enamorada, ríe y llora, les hace caso y les ignora, sueña y vive, en definitiva se comporta como un adolescente en plena flor de la vida a la que le viene encima una pesadilla de esta magnitud.
La película logra introducirse como un aguijón y pincharte en lo mas profundo de tu raciocinio. Compadeces a los manipulados y despersonalizados miembros de la obra, pero al mismo tiempo detestas la utilización del nombre de Dios de forma tan maniquea, las falsas sonrisas y métodos tan aparentemente inocuos y a la postre tan destructivos que utilizan quienes rigen los designios de esa agrupación.
Y recuerdas al Dios que has conocido desde pequeño, y la vida de ese hombre llamado Jesucristo, y piensas que jamas hubiera aprobado todo este montaje de gente pudiente, estas seguro que su mensaje puede ser manipulado y tergiversado, pero tienen tanta fuerza y es tan claro, que no necesitas de estos vendedores de vida eterna para seguir viviendo.
y mientras en la pantalla la chica pierde la batalla contra la enfermedad, deseas que todo termine y volver a casa, donde no te sientas tan frágil y tan desolado....
El meollo del asunto, es que la madre es miembro del Opus Dei, donde ha logrado hacer numeraria a su otra hija. La acción transcurre entre la desdicha del padre que ve como su hija le pierde centímetro a centímetro la batalla al cancer, y la madre y demás sequito religioso , que consideran un regalo de la voluntad de dios la enfermedad de la niña, intenta llevar a la niña a su terreno, para al final incluso intentar que muera siguiendo sus "principios" santificadores, y utilizarla en beneficio de su archiconocida "obra", la cual parece ser andaba falta de santos.
La chica, es creyente como cualquier niña a esta edad, esta enamorada, ríe y llora, les hace caso y les ignora, sueña y vive, en definitiva se comporta como un adolescente en plena flor de la vida a la que le viene encima una pesadilla de esta magnitud.
La película logra introducirse como un aguijón y pincharte en lo mas profundo de tu raciocinio. Compadeces a los manipulados y despersonalizados miembros de la obra, pero al mismo tiempo detestas la utilización del nombre de Dios de forma tan maniquea, las falsas sonrisas y métodos tan aparentemente inocuos y a la postre tan destructivos que utilizan quienes rigen los designios de esa agrupación.
Y recuerdas al Dios que has conocido desde pequeño, y la vida de ese hombre llamado Jesucristo, y piensas que jamas hubiera aprobado todo este montaje de gente pudiente, estas seguro que su mensaje puede ser manipulado y tergiversado, pero tienen tanta fuerza y es tan claro, que no necesitas de estos vendedores de vida eterna para seguir viviendo.
y mientras en la pantalla la chica pierde la batalla contra la enfermedad, deseas que todo termine y volver a casa, donde no te sientas tan frágil y tan desolado....
4 comentarios:
y yo me maravillo de ver cómo Jesucristo tiene el cabello largo llevado con la naturalidad de un hippi, y vestimentas holgadas y puras, y sus seguidores no adoptan esas formas exteriores que también dicen mucho...
pues lo externo habla de lo interno...
Carta abierta a Javier Fesser del hermano de Alexia
Soy Alfredo González-Barros y González, hermano de Alexia, inequívoca protagonista de tu película. Ayer me senté a ver tu rueda de prensa en el Festival de San Sebastián con un objetivo: quería oír cómo argumentabas ante los periodistas que nunca te pusiste en contacto con nosotros y por qué no has atendido nuestra petición formal de que retirases de tu película la referencia explícita a Alexia González-Barros y González.
En esa carta que te enviamos todos los hermanos, se decía que nuestra petición "en nada afecta a la libertad de expresión y creación, que nosotros compartimos como un valor fundamental de toda convivencia libre y democrática"; y añadíamos: "No dudamos de que su hombría de bien entenderá esta petición y pondrá los medios pertinentes para acogerla con la mayor prontitud". Pero una vez más, no ha sido así. En tu respuesta nos prometiste: "Para vuestra tranquilidad os comunico que ni desde la productora, ni desde la distribuidora hemos utilizado nunca ni pensamos utilizar el nombre de Alexia, ni hacer referencia a ella o a su proceso de beatificación como parte de la publicidad de la película. Tenéis mi palabra".
Lamentablemente no ha sido así.
Tu afirmación de ayer de que el aplauso al morir la protagonista, se produjo en la realidad cuando murió Alexia (el periodista dijo su nombre) me ha dolido en el alma por lo injusto y terrible de tal aseveración.
No debería hacer falta que te diga que mi hermana Alexia no murió rodeada de aplausos. Murió rodeada de cariño. Cariño de sus seres queridos: padres y hermanos y con el silencio respetuoso de las enfermeras, doctores y enfermos que motu propio se acercaron a la habitación de Alexia.
Murió mientras intentábamos tragar nuestras lágrimas, porque –no lo olvides- para nosotros era un verdadero drama el pensar en tener que soportar su pérdida.
Ya ves qué actitud tan poco original. Una gran pena por la perdida de un ser muy querido. Y es verdad que el gran pesar de su pérdida solo se dulcificaba por el convencimiento íntimo de que Alexia había dejado de sufrir y estaba en el cielo.
Reconozco que esa es la ventaja de ser creyentes.
Y gracias a serlo, mis hermanos y yo podemos convivir y dialogar con personas que piensan de otro modo: nos educaron así.
Te ruego que rectifiques públicamente tu aserto –que quiero creer fruto de un grave error inocente por tu parte- de que los padres y hermanos de Alexia se despidieron de su hija y hermana con un aplauso. Es demencial llegar a pensarlo e inaudito que aceptáramos de nadie tal actitud hacia Alexia.
Fdo. Alfredo González-Barros González
Conocia de la opinión de Alfredo González-Barros y me parece tan respetable como cualquier otra...la respeto mas si cabe por la tragedia familiar que tuvieron que pasar. De todas formas,hay que diferenciar entre una película inspirada en....de una biografía de....
Esta película esta inspirada y dedicada a Alexia, pero empezando por el nombre de la protagonista Camino, estamos viendo una pelicula de ficción con un guión de Fernando Leon de Aranoa y Fesser, no un documental de la vida de la niña...
y por cierto, tu lector que generosamente has colgado esta carta abierta, supongo que tendrás a bien transmitirnos tu opinión propia, ¿verdad?
En relación a lo que dice Jorge, me gustaría aclarar lo siguiente: he visto Camino, y aparte de otras consideraciones estrictamente cinematográficas, además de satanizar al opus, Fesser manipula y cambia de sentido completamente en esta película la vida de Alexia Gonzalez Barros.
Es como hacer de Ana Frank una heroína del nazismo.
La vida de Alexia no es una simple “inspiración” como insiste Fesser en hacernos creer, porque la película sigue punto por punto los hitos fundamentales de la vida de Alexia: familia, colegio, hospitales… todo es perfectamente reconocible, aunque Fesser haya vuelto el sentido de la historia del revés.
Esto lo puede comprobar cualquiera que lea el libro y vea la película.
Lo cierto es que Fesser se ha aprovechado de la tragedia familiar de los González Barros y ha maltratado la figura de la madre de Alexia, una madre ya fallecida, buena y comprensiva, que perdió a tres hijos, mostrándola como una fanática.
Además ha cambiado a su antojo el sentido de la vida del padre, también fallecido -pintándolo como un incrédulo, cuando no lo era- y de la hermana (una mujer con dos carreras universitarias) a la que presenta como una tontorrona, sin consultarles nada a los hermanos de Alexia hasta que la película no estuvo acabada.
Ahora, coincidiendo va armando tácticamente escándalos coincidiendo con las fechas de estreno de la peli, y en cuanto baja la atención a su película genera polémicas con los hermanos, a base de hacer declaraciones insultantes -la última es la de la "connivencia"- sabiendo que esto genera publicidad para su película.
Es decir, después de aprovecharse y maltratar a los muertos, Fesser desea hacer lo mismo con los vivos.
Cuando le conviene, “todo en la película es real”; cuando no, todo es pura ficción. Si es ficción: ¿por qué se ha negado a quitar la dedicatoria a Alexia como le pidieron los hermanos?
Les aseguró a los hermanos, además, que no saldría el nombre de Alexia en la promoción publicitaria… y ya ven.
Dan mucha luz sobre este triste affaire de Fesser las tres cartas abiertas que le han enviado a Fesser los hermanos de Alexia en http://www.alexiagb.org
Me parece interesante señalar esto, porque una película no es sólo un resultado cinematográfico; es también un conjunto de actuaciones que pueden llevarse a cabo dentro o fuera de los límites de la ética.
Y Fesser se ha situado fuera.
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