
Leo un libro de la periodista Julia Navarro, concretamente "La Biblia de Barro" el cual fue número uno de ventas en su momento. Tengo la sensación tanta veces sentida, de que al igual que me pasaba con Dan Brown y tantos otros, que lo que tengo delante son historias con ratos mas o menos interesantes (la mayoría pocos) pero escritos por auténticos juntaletras, con menos hallazgos literarios que en el código mercantil.
Tras un largo rato de lectura del bestseller de la Señora Navarro, dejo saturado el libro y en su lugar empiezo el que debería ser el siguiente en la lista, pero me lleva mirando un par de días en casa y no aguanto su carátula desafiante frente a mi. La obra es el último de Carlos Fuentes que se llama "La voluntad y la fortuna"...en el primer párrafo ya encuentro una declaración de intenciones de lo que me espera: " la noche es la mejor representación de la infinitud del universo. Nos hace creer que nada tiene principio y nada, fin"....
Y me preguntó que coño hacía perdiendo el tiempo con lo otro ¿por qué resulta tan dificil explicarlo, pero es tan fácil distinguir lo que es literatura de lo que no lo es?
